En un mundo donde domina la manipulación con fines económicos con fin de llegar a una felicidad equivocada, hay que encontrar hueco para los propios problemas personales que surgen ya de por sí en la naturaleza humana. La amistad, al igual que el amor, es una enfermedad mental creadas por los mismos seres humanos para creernos que la vida posee en sí un toque de magia del que realmente carece, para creernos eternos en nuestra ignorancia sobre la muerte. Muerte somos desde que nacimos. Y en muerte quedaremos, lo importante o la finalidad de esta, es conseguir que nuestro recuerdo no caiga en la misma suerte que nuestro cuerpo, para evitar así la doble muerte. Debemos perdurar en el recuerdo de nuestros seres queridos, y hay dos formas de hacerlo, una fácil, pero mal vista, y otra difícil, pero de la cual saldrás convertido en generaciones futuras como un héroe.
Realmente nadie sabe que nos espera ni en vida ni en muerte. Lo único que tenemos casi claro es nuestro pasado. De muchas cosas me he arrepentido a lo largo de mi existencia, y de muchas más me arrepentiré, pero nunca se sabe qué va a pasar. Así que no esperes estructurar tu futuro, pues seguramente se joderá y tendrás doble esfuerzo, el de perder tiempo pensándolo y el de perderlo arrepintiéndote de haberlo pensado. Sólo procura vivir los días de manera que aunque tú los olvides, los demás no lo hagan, pues tan sólo somos eso, una pequeña parte de un banco de datos ocupando espacio en las mentes de las gentes.